A24 reestrenará Backrooms con material extra tras convertir un fenómeno de internet en una bomba de terror y taquilla mundial.
La película dirigida por Kane Parsons tendrá un reestreno en Estados Unidos bajo el título Backrooms: Everything Must Go Edition, con material adicional tras los créditos. El movimiento llega después de que la cinta se transformara en uno de los golpes más inesperados del año para A24, con una recaudación global informada en torno a los 330 millones de dólares. Sí, el pasillo amarillo más incómodo de internet ahora también imprime billetes. (San Francisco Chronicle)
El terror de internet ya no está jugando a ser cine: ahora llena salas
Backrooms nació como una de esas pesadillas digitales que parecen inventadas por alguien que se quedó dormido mirando oficinas vacías, alfombras feas y luces fluorescentes con trauma acumulado. La idea original explotó como creepypasta y luego encontró nueva vida gracias a videos publicados en YouTube por Kane Parsons, conocido en la red como Kane Pixels.
Lo interesante es que esto ya no es solo “un viral que llegó lejos”. La película se convirtió en una prueba bastante fuerte de que el terror digital, las estéticas liminales y las historias nacidas en comunidades online pueden competir de tú a tú con franquicias tradicionales. Y sin necesidad de poner a un superhéroe mirando al horizonte durante 40 segundos.
La nueva versión, según reportes publicados en Estados Unidos y España, sumará cerca de 15 a 16 minutos de material extra, principalmente después de los créditos finales. Su estreno está programado para el 3 de julio en cines estadounidenses, aprovechando el fin de semana largo del 4 de julio. Hasta ahora no hay confirmación oficial sobre una llegada de esta edición extendida a Chile o Latinoamérica. (San Francisco Chronicle)
De YouTube a A24: el sueño húmedo de cualquier creador con Premiere abierto
La gracia de Backrooms está en que no viene desde el laboratorio clásico de Hollywood. No nació de una reunión eterna con ejecutivos preguntando “¿y si esto tiene potencial transmedia?”. Viene de internet, de la cultura del found footage, de los espacios raros, de la incomodidad visual y de una generación que aprendió a contar historias editando videos antes de pedir permiso.
La película está protagonizada por Chiwetel Ejiofor y Renate Reinsve, y toma como base el universo de espacios imposibles y pasillos sin salida emocional —y probablemente sin mantención municipal— que hicieron famoso al concepto de los Backrooms. (San Francisco Chronicle)
A24, que ya venía instalado como uno de los sellos más fuertes del terror y el cine de autor contemporáneo, encontró acá una mina rara: una historia de internet con lenguaje propio, comunidad previa y suficiente misterio como para que medio mundo quiera explicarla en videos de 37 minutos.
Y eso importa, porque durante años Hollywood miró YouTube como una fábrica de sketches, bromas, gameplays y gente reaccionando a otras reacciones. Pero casos como Backrooms y Obsession muestran otra cosa: hay una generación de creadores digitales que no está esperando que el cine los descubra. Ya llegaron. Y trajeron su propio monstruo bajo el brazo. (The Guardian)
Por qué Backrooms conecta tanto con la Generación Z
No es casualidad que Backrooms funcione tan bien. Su terror no depende solo del susto fácil, sino de una sensación muy actual: perderse en lugares que parecen conocidos, pero se sienten profundamente equivocados.
Es el miedo a estar atrapado en un edificio sin lógica, en una oficina abandonada, en una dimensión que parece sacada de un sueño mal renderizado. Es terror de internet puro: frío, raro, silencioso y con estética de archivo encontrado. No necesita un castillo embrujado cuando puede darte ansiedad con una alfombra corporativa.
Ahí está su poder. Backrooms entiende una angustia digital muy contemporánea: la de estar siempre conectado, pero igual completamente perdido. Es como abrir 38 pestañas en Chrome y darse cuenta de que ninguna lleva a donde querías ir, pero versión pesadilla con presupuesto de cine.
La taquilla también está contando una historia
El reestreno de Backrooms no es solo un regalito para fans. Es una jugada comercial. Si una película ya funcionó fuerte, agregar material extra y devolverla a salas permite estirar el fenómeno, alimentar conversación y empujar nuevas visitas justo cuando el ruido online todavía está caliente.
Según el San Francisco Chronicle, la versión extendida llegará luego de que la película recaudara 331 millones de dólares a nivel mundial desde su estreno del 29 de mayo, convirtiéndose en el mayor éxito de A24 hasta la fecha. AS, citando el anuncio de la cadena AMC y reportes de Variety, también situó la recaudación sobre los 330 millones de dólares. (San Francisco Chronicle)
Para una industria obsesionada con secuelas, remakes y marcas conocidas, esto es una señal ruidosa: internet no solo está comentando cine. También lo está fabricando.
¿Llegará la versión extendida de Backrooms a Chile?
Por ahora, no hay anuncio oficial sobre el estreno de Backrooms: Everything Must Go Edition en Chile. La información disponible apunta al reestreno en Estados Unidos, por lo que habrá que esperar si A24 o sus distribuidores internacionales deciden mover esta versión a otros mercados.
Y acá viene la parte amarga para quienes ya estaban preparando la salida al cine con cara de “quiero trauma premium”: la disponibilidad puede variar por país, cadena y distribuidora. Así que, hasta que exista confirmación local, lo correcto es no vender humo. Para humo ya están las luces fluorescentes de los Backrooms.
Lo claro es que el caso ya merece atención. Backrooms dejó de ser solo una rareza de internet para transformarse en una historia grande sobre el nuevo cine de terror: más digital, más joven, más raro y menos dependiente del manual clásico de Hollywood.
En Sin Justificativo lo decimos así: si antes YouTube era visto como la antesala del cine, ahora parece más bien una de sus puertas secretas. Y ojo, porque algunas llevan directo a un pasillo amarillo donde A24 acaba de encontrar oro.


No hay comentarios.:
Publicar un comentario